El tiempo pasa, siempre pasa y se nos escapa .Cuando pensamos que disponemos de él a nuestro antojo, se nos escurre de nuestras manos como la arena; y ya no está. El tiempo es una de las cosas más intrigantes, incomprensibles e enigmáticas que he visto en mi vida, y mira que he visto muchas cosas. A veces pensamos que el tiempo no va a pasar más, que nuestra pena es terriblemente dolorosa y profunda y que jamás se va a ir, pero nos equivocamos, el tiempo sí pasa, pero el dolor permanece. Hay algunos que dicen que el tiempo cura todas la heridas, pero no es así; el tiempo las amilana, las adormece; es por eso que las sentimos menos, pero siempre están allí, ocultas, escondidas, preparadas para atacar de vuelta y derrumbarnos. Es por eso que si no nos desacemos de nuestras penas y heridas, no podemos seguir adelante, pues corremos el riesgo de la recaída. Aunque, desacernos de eso que nos hace mal, no es siempre simple, sino la vida sería simple; pero no lo es...
Algo que escribí hace un tiempo atrás. Iba a ser el comienzo de una historia que jamás continué. Solo un pequeó reflexionamiento sobre un aspecto de la vida.
viernes, 11 de julio de 2008
Tiempo
Publicado por Nataliee en 15:20 0 comentarios
Etiquetas: tiempo
Suscribirse a:
Entradas (Atom)